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Educación sexual: comportamientos, creencias y demandas

Investigadores de la Universidad Nacional de Córdoba realizaron un estudio con jóvenes para analizar sus conocimientos y prácticas en torno a la sexualidad

Un equipo del Centro de Investigaciones de la Facultad de Filosofía y Humanidades (CIFFyH) realizó un estudio sobre educación social en 11 mil chicos escolarizados, de entre 15 y 19 años, de la ciudad de Córdoba y las localidades más grandes del interior provincial.

Desde hace más de 15 años analizan, a través de instrumentos cuantitativos y cualitativos, las conductas de riesgo asociadas a la sexualidad, y bianualmente renuevan una encuesta anónima en adolescentes escolarizados de ambos sexos. La última se aplicó en 2012 y en la actualidad analizan los datos recogidos en 2014. También incluyen en la muestra a chicos no escolarizados, de la misma franja etaria.

De allí surge que el 95% de los adolescentes dice saber cuáles son las conductas de riesgo asociadas a las enfermedades de transmisión sexual (ETS) como el Sida. Pese a ello, un porcentaje menor admitió haber usado preservativo en su última relación. “La primera reacción de los jóvenes cuando les preguntamos sobre infecciones de transmisión sexual o embarazos y cómo prevenirlos es que ‘ellos ya saben del tema’. Pero cuando profundizamos, observamos que lo desconocen”, explica a Argentina Investiga Margarita Barrón, directora del grupo de trabajo.

Un ejemplo es el uso incorrecto y generalizado que se hace de la pastilla del día después. “Se ha convertido en la píldora del rato antes”, asegura la investigadora, en referencia a que las adolescentes la usan antes de consumar la relación, varias veces al mes, y no luego del acto sexual (hasta 48 horas posteriores) y de manera excepcional.

Otro dato significativo es que en la última década aumentó siete veces la cantidad de adolescentes que realiza tratamiento por ETS. Sin embargo, cuando se les pregunta, niegan tener la enfermedad, pese a que su historia clínica indica lo contrario e incluso se encuentran bajo tratamiento. Asimismo, se incrementó el porcentaje de chicos que dijo haber sido víctima de abuso sexual (trepó al 33% en los últimos diez años) y, aunque atraviesa todas las clases sociales, es mayor entre los adolescentes no escolarizados.

De la investigación también se desprende que cada vez son más los jóvenes que se inician sexualmente a edades tempranas. “Comparativamente con períodos anteriores, aumentó la cantidad de chicos que manifiesta haber tenido relaciones sexuales a edades bajas”, indica la especialista. En la actualidad, el promedio tiene su primera experiencia a los 14 años, aunque muchos comienzan antes.

Parte de la explicación sobre por qué, en buena medida, los adolescentes tienen un conocimiento pobre sobre sexualidad, se encuentra en la fuente de información que priorizan al momento de plantear dudas sobre sexualidad. El 77% elige hablar del tema con sus pares; en segundo lugar, la familia (53%); y en menor proporción la escuela, seguida por los profesionales de la salud.

Para muestra, basta un botón: se aplicó una prueba a estudiantes de un reconocido colegio público de Córdoba para medir su nivel de conocimiento específico sobre anticoncepción. Luego, se ofrecieron charlas informativas y se aplicó nuevamente el examen, con notables mejoras en sus resultados. Pero al poco tiempo parecieron haber olvidado todo. Al repetir la evaluación al mismo grupo en el segundo cuatrimestre, volvieron a arrojar valores bajos, similares a los iniciales. Para la investigadora, la explicación es unívoca: “El boca a boca entre ellos tiene más peso que cualquier otra vía de información. Sabemos que, con el tiempo, se va diluyendo lo aprendido y vuelven a lo que tradicionalmente creían”. Esto confirma que, para un adolescente, el principal interlocutor sobre temas de sexualidad son sus pares.

Sin embargo, Barrón señala que, poco a poco, la escuela se posiciona mejor como espacio donde los chicos pueden aprender sobre sexualidad, lo que atribuye a la aplicación paulatina de la ley 26.150 (Programa de Educación Sexual Integral). “Las escuelas tenían mucho miedo de hablar sobre sexualidad, se sentían desprotegidas. Hoy la situación cambió y muy lentamente van incorporando el tema”, opina.

Fuente: Argentina Investiga

Imagen: telegraph.co.uk

 

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