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Miles de adolescentes debatieron en Buenos Aires cómo construir la paz en la escuela y en la sociedad

Fue en una jornada organizada por el Ministerio de Educación, Cáritas y la Red Mundial de Scholas Ocurrentes, con miras al Bicentenario y a la visita del papa Francisco en 2016

Trabajar en red con otras escuelas, en talleres que lleven adelante proyectos barriales y estudiar mucho, «más que nunca», para poder construir una sociedad mejor fueron algunas de las propuestas que los más de 3.000 adolescentes y jóvenes debatieron durante la jornada que organizó el Ministerio de Educación, Cáritas y la Red Mundial de Scholas Ocurrentes, con miras al Bicentenario y a la visita del papa Francisco en 2016.

La Primera Jornada de Scholas Ocurrentes, una iniciativa mundial del papa Francisco que fue declarada de interés por el Congreso Nacional, comenzó con la llegada al enorme predio de Parque Norte de decenas de micros escolares de los que bajaron delegaciones de todo el país, integradas por chicos de más de 15 años vestidos con sus uniformes, delantales o equipos gimnasia, escudos, distintivos de colegios privados o públicos, de distintas modalides y credos.

«Los jóvenes no me sorprenden, me emocionan. Ellos, cuando trabajan por los otros tienen gestos extraordinarios poco frecuentes en el mundo adulto. Los venimos a escuchar y a pensar juntos una escuela diferente, una sociedad más justa donde no sólo hay cosas que nos diferencian, también hay cosas que nos unen», dijo el ministro de Educación, Alberto Sileoni.

El ministro encabezó la apertura de la jornada junto a los representantes de la Red Mundial de Escuelas para el Encuentro Scholas Ocurrentes, José María Del Corral, y Enrique Palmeiro; y Santiago Peluso, vicedirector de Cáritas Argentina.

Después de escuchar el mensaje grabado en Roma del Papa, los jóvenes trabajaron los ejes de un documento ecuménico con conceptos del mismo Francisco; de Bernardo Kliksberg, especialista judío en temas sociales; del Rabino Skorka; y del líder musulmán Omar Abud.

«Venimos a escuchar al Papa», dijo Rodrigo Ayala, con sus 18 años y un entusiasmo evidente por ingresar al salón dorado junto al numeroso grupo del Colegio Nuestra Señora del Valle, de la capital catamarqueña.

Para Rodrigo, la convocatoria «de ser parte de una movida tan grande ya es una oportunidad para mejorar y a eso vine».

Los estudiantes pusieron en común experiencias realizadas en sus escuelas que se convirtieron en proyectos de aprendizaje en servicio solidario, y debatieron y trabajaron en comisiones sobre ejes como la inclusión e integración social; cultura del encuentro y de la paz; diversidad cultural, social y religiosa; y el Bicentenario de la Independencia.

Alicia Batto, docente del espacio educativo Emaús, de Gualeguaychú, Entre Ríos, dijo en el marco de uno de esos debates, que «les interesa trabajar en red» porque eso hace que los chicos de barrios más vulnerables conozcan otras realidades. «Sin educación no somos nada y para estos chicos la educación también es la promoción social».

«No nos interesa el facilismo ni el asistencialismo. Vinimos con chicos que se sumaron al Progresar porque trabajan para sostenerse y sin embargo quieren seguir estudiando», dijo la docente entrerriana, para quien «este encuentro por la educación inclusiva y la paz es la extensión de un trabajo cotidiano y necesario por una escuela que no deja a nadie afuera».

En la misma sintonía, Paola Cari, estudiante del Profesorado de Matemáticas de Humahuaca, dijo a Télam que «el desafío de este tiempo es lograr que estén todos en la escuela pero no ocupando un lugar, sólo por estar. Yo quiero lo máximo, lo más lindo: una escuela inclusiva pero más exigente también porque el esfuerzo de los padres y la voluntad es algo que no debemos dejar que se pierda».

«Educación, arte y deporte. Una iniciativa de las Scholas Ocurrentes por la inclusión y la paz», dijo al recibir a las delegaciones el vicedirector de la Red Mundial (Scholas Ocurrentes), quien invitó a todos los chicos a ser protagonistas de esta jornada, donde la alegría y el barullo no impidió que a la hora de pensar se generara un clima apto para la reflexión y el debate de ideas.

Nicolas Insaurralde, de 18 años, de la ciudad bonaerense de Pergamino, donde es integrante de Cáritas, se sumó al llamado del Papa a los jóvenes «a tener un rol más a activo en la sociedad y en las políticas que esta llevando adelante este gobierno, y por este motivo estoy acá».

En tanto, Manuel, de 18 años, alumno de la Escuela Don Bosco de Paráná, Entre Ríos, estimó necesario impulsar proyectos que promuevan las paz para que «todos los chicos de nuestra edad puedan saber cómo hacer para trabajar por ella».

Esta jornada es la primera de una serie de acciones y convocatorias que se organizan como instancias preparatorias de cara a los festejos patrios que se realizarán en 2016 por el Bicentenario de la Independencia, y a la visita del pontífice a la Argentina.

 

Fuente: telam.com.ar
Imagen: safeandhappykids.com.au