Aptus

Grafomotricidad: ¿qué es y cómo desarrollarla?

El ejercicio de la grafomotricidad, relacionado con la psicomotricidad fina o desarrollo motor fino, comienza mucho antes de que el niño aprenda lo que son las palabras o aprenda a escribir

La grafomotricidad hace referencia a la capacidad que tiene el niño de empezar a expresar a través del lenguaje de los signos, por ejemplo, por medio de un dibujo. De este modo, comienza a adquirir destreza en el trazo a través de la precisión en la postura de la mano y del brazo. Algo importante, también, para el propio ejercicio de la escritura.

Tal como publica el portal formacionyestudios.com, a través de actividades plásticas que resultan tan creativas para los niños, los pequeños comienzan perfeccionan la motricidad fina. Evidentemente, en el contexto del aula, los niños viven un proceso de formación que les impulsa en este objetivo de expresión a través de signos porque los docentes plantean ejercicios enmarcados en esta competencia dentro del itinerario formativo.

Pero, además, también es importante que, en el propio hogar, el niño tenga un espacio creativo en el que dar rienda suelta a su imaginación. Podés integrar juegos de grafomotricidad en el tiempo libre compartido en familia. Por ejemplo, podés proponer realizar un dibujo de un objeto determinado, un objeto sencillo. Con la ventaja añadida, además, de que el niño tiene la oportunidad de repetir ese ejercicio en posteriores ocasiones. Ya que, la experiencia y el entrenamiento también incrementa la propia habilidad en el trazo.

También podés propiciar los juegos de simulación. Por ejemplo, comprá una pizarra de juguete al niño para que pueda simular actividades similares a las de los profesores en clase. De este modo, el niño se divertirá mientras realiza trazos sobre la pizarra y borra después lo dibujado.

Además, también podés utilizar fichas de grafomotricidad que sirvan de guía para realizar ejercicios sobre distintos tipos de trazo que el niño puede recrear. Fichas que son sencillas pero muy efectivas a nivel educativo.

Existen distintos tipos de trazo, por ejemplo, los trazos en horizontal o en vertical, las líneas que forman un laberinto, los trazos de distinto grosor, las líneas que simulan la caída de la lluvia, el trazo en forma de curva, el trazo en línea recta… Es recomendable que integrés una amplia variedad de ejercicios prácticos para que el niño aprenda a modelar la estética de distintos tipos de líneas y experimente en la realización de cada tipo de trazo hasta ganar autoconfianza y seguridad.

Fuente: formacionyestudios.com

Imagen: madreshoy.com

 

Comentar