Qué es el fenómeno ‘therian’
El término therian refiere a personas que se identifican —en un plano simbólico, psicológico o emocional— con un animal, y que expresan esa conexión a través de conductas, estética o formas de representación.
Aunque no se trata de un fenómeno nuevo, su expansión reciente está directamente vinculada a plataformas como TikTok, donde estas expresiones encuentran visibilidad, comunidad y validación.
Adolescencia, identidad y búsqueda de pertenencia
Para comprender el impacto del fenómeno, es clave situarlo en el marco del desarrollo adolescente. Según la teoría psicosocial de Erik Erikson, esta etapa está marcada por la exploración de la identidad.
En ese contexto, identificarse con un universo simbólico —como el animal— puede funcionar como:
- Una forma de expresar emociones difíciles de verbalizar
- Un recurso para construir identidad
- Un puente hacia la pertenencia grupal
Lejos de ser un hecho aislado, se inscribe en una lógica más amplia: los adolescentes exploran distintos roles antes de consolidar quiénes son.
El papel de las redes sociales
Las redes no solo amplifican el fenómeno, sino que lo moldean. Los contenidos vinculados a comunidades therian generan curiosidad, identificación y, en muchos casos, una progresiva inmersión.
Este proceso responde a dinámicas conocidas:
- Búsqueda de validación social
- Necesidad de pertenecer a un grupo
- Construcción de identidad en entornos digitales
En este sentido, el fenómeno no puede analizarse sin considerar el ecosistema digital en el que se desarrolla.
Riesgos en el ámbito escolar: estigmatización y acoso
Uno de los principales desafíos aparece en la escuela. Las expresiones vinculadas a identidades no convencionales pueden derivar en:
- Burlas o ridiculización
- Aislamiento social
- Situaciones de bullying o ciberacoso
Organismos como UNICEF y Save the Children advierten sobre la importancia de generar entornos seguros donde los estudiantes puedan expresarse sin temor a ser juzgados.
El riesgo no está en la expresión en sí, sino en la reacción del entorno.
Cómo abordarlo en el aula
El fenómeno plantea un desafío pedagógico, pero también una oportunidad concreta para trabajar competencias clave.
1. Escucha activa sin sobredimensionar
Los docentes deben sostener una posición de escucha respetuosa, validando la experiencia del estudiante sin convertirla en el eje central de su identidad dentro del aula.
2. Educación emocional como base
Trabajar habilidades como:
- Conciencia emocional
- Autoestima
- Regulación de emociones
permite que los estudiantes exploren su identidad de manera más saludable.
3. Construir convivencia y respeto
El foco debe estar en prevenir la estigmatización. La diversidad de expresiones —digitales o no— debe abordarse desde el respeto y la convivencia.
4. Actividades cooperativas
Promover dinámicas grupales ayuda a evitar el aislamiento y refuerza la integración social.
Una oportunidad para ir más allá del fenómeno
Especialistas en educación emocional, como Rafael Bisquerra, destacan que estos escenarios permiten trabajar competencias que muchas veces quedan relegadas en la currícula formal.
El punto no es “explicar” el fenómeno, sino aprovecharlo para abordar preguntas más profundas:
- ¿Cómo se construye la identidad?
- ¿Qué lugar ocupa la mirada de los otros?
- ¿Cómo influyen las redes en lo que sentimos que somos?
El desafío de fondo
El fenómeno therian no debería leerse como una anomalía, sino como un emergente de una época donde la identidad se construye también en entornos digitales, simbólicos y colectivos.
Para la escuela, el desafío no es intervenir sobre la etiqueta, sino sobre lo que la sostiene: la necesidad de pertenecer, de ser reconocido y de encontrar un lenguaje para expresar lo que a veces todavía no tiene nombre.
Y ahí, más que una dificultad, aparece una oportunidad pedagógica concreta.






