Con el objetivo de ofrecer herramientas concretas a las familias y fortalecer el trabajo conjunto con las escuelas, el Ministerio de Educación llevó adelante el conversatorio virtual “Bienestar digital: acompañar y cuidar en tiempos de pantallas”. La iniciativa se desarrolló bajo la órbita de la Secretaría de Fortalecimiento Institucional y Educación Superior y convocó a especialistas de distintos equipos técnicos vinculados al bienestar educativo.
El encuentro fue transmitido a través del canal oficial de YouTube del Ministerio y contó con la participación del ministro de Educación, Horacio Ademar Ferreyra; la secretaria de Fortalecimiento Institucional y Educación Superior, Claudia Maine; el director general de Bienestar Educativo, Juan José Castellano, junto con profesionales de áreas como convivencia escolar y buen trato, Educación Sexual Integral (ESI), Equipos Profesionales de Acompañamiento Institucional (EPAE), cuidados y prevención de consumos en la escuela y el programa Escuela, Familia y Comunidad.
Durante la jornada se abordaron problemáticas clave vinculadas al uso de tecnologías, entre ellas el impacto de las pantallas en los procesos de aprendizaje, la prevención del grooming, las violencias digitales y la creciente preocupación por las apuestas online entre adolescentes.
“La vida digital es parte de la vida cotidiana”
En la apertura del conversatorio, el ministro Ferreyra destacó que el mundo digital ya forma parte de la experiencia cotidiana de estudiantes y adultos. En ese sentido, sostuvo que el principal desafío no es únicamente regular el uso de dispositivos.
“El desafío no radica solo en limitar el uso de pantallas, sino en construir criterios compartidos de cuidado, responsabilidad y acompañamiento desde una mirada pedagógica y comunitaria”, señaló.
Asimismo, remarcó la importancia de fortalecer el trabajo articulado entre municipios, comunas, escuelas y familias para garantizar entornos digitales seguros y saludables.
En la misma línea, Claudia Maine subrayó que la tecnología atraviesa todos los aspectos de la vida actual. “Las tecnologías no son buenas ni malas en sí mismas; lo importante es promover un uso apropiado y crítico. En ese proceso, las familias son aliadas estratégicas para garantizar aprendizajes y cuidados”, afirmó.
Lo digital también es real
Uno de los conceptos centrales del encuentro fue que la vida digital no puede pensarse como un espacio separado de la realidad. Bajo la premisa de que “lo digital es real”, los especialistas analizaron cómo las interacciones en línea influyen en la convivencia escolar, el desarrollo emocional y las dinámicas de aprendizaje.
Durante el conversatorio, las profesionales Samanta Levet, Verónica Gallo, Marina Dapuez y Yanina Russo reflexionaron sobre los desafíos que plantean las plataformas digitales y el rol que deben asumir las familias y las instituciones educativas para acompañar a niños, niñas y adolescentes.
Entre otros aspectos, se abordaron temas como la incidencia del tiempo de exposición a pantallas, la calidad de los contenidos que consumen los jóvenes, el funcionamiento de los algoritmos en las redes sociales y la importancia de establecer pautas claras para el uso de la tecnología.
También se alertó sobre los efectos de la sobreexposición digital, la falta de descanso y su impacto en el rendimiento escolar y la calidad de vida.
Los principales ejes del conversatorio
Durante la jornada se desarrollaron distintos ejes temáticos orientados a promover un uso responsable de la tecnología:
Pantallas y escuela. Se analizaron los efectos de los dispositivos en la atención, la concentración y los procesos de aprendizaje dentro del aula.
Convivencia digital. Se destacó el rol de los Acuerdos Escolares de Convivencia (AEC) como herramientas para regular las prácticas digitales en la comunidad educativa.
Prevención de violencia digital y apuestas online. Se abordaron situaciones vinculadas a la violencia digital, la violencia de género en entornos virtuales, el grooming, los juegos en red y el crecimiento de las apuestas online entre adolescentes.
Tiempo de calidad. Se compartieron estrategias para promover un uso equilibrado de las pantallas y fortalecer los vínculos familiares.
Un trabajo compartido entre escuela y familia
El conversatorio buscó instalar una idea clave: el acompañamiento digital no puede recaer únicamente en la escuela ni exclusivamente en las familias. La construcción de criterios de cuidado, coincidieron los especialistas, requiere un trabajo conjunto que combine educación, diálogo y presencia adulta.
En un contexto donde la tecnología ocupa cada vez más espacio en la vida cotidiana, el desafío —según remarcaron los participantes— es ayudar a niños y adolescentes a desarrollar una relación más consciente, crítica y saludable con el mundo digital. Porque, al final del día, las pantallas pueden enseñar mucho… pero los adultos siguen siendo el mejor “control parental” que existe. 📱👨👩👧👦





